agosto 17, 2012

Recuerdo Inmortal


Desearía poder recordar todos los bellos momentos del pasado, poder escuchar una vez más tu voz inocente, tu agradable sonrisa y revivir al tiempo aquellas miradas de felicidad. Desearía, pero simplemente no puedo hacerlo, la tristeza que desde hace tiempo me ha ido invadiendo, me ha robado la memoria, me ha robado la fuerza y las ganas de vivir.
Ha llegado el momento que siempre temí enfrentar y ahora me encuentro frente al tétrico y profundo abismo, aquel que desde lo lejos me acusaba con la cobardía, me debilitaba con la inmoralidad y me asfixiaba con la maldad. Ahora, su oscuridad me escarnece, su lúgubre forma me incita a dar un paso más, me induce a dar fin a una senda de rencor y sufrimiento. A veces quisiera dar ese último paso y que mi ser cayera en el espeso negro de la nada y su corrompida forma devorara la esencia de mi maltrecha y pobre alma. Es verdad, a veces he considerado hacerlo, cansado de esta existencia sin significado, de esta realidad a la que no pertenezco, abrumado por la maldita soledad en la que me dejaste, destrozado por este único recuerdo que la tristeza no pudo arrebatarme, el recuerdo despiadado de tu muerte.
Esta es mi horrible agonía, un recuerdo que se hizo fuerte e inmortal frente a mis debilidades, una vida desgarrada por el dolor y la injusticia, un amor asesinado por el odio, una ilusión abatida por la mentira.
Mis lágrimas caen silenciosas sacrificándose por mi tormento, en tanto que la angustiante voz del abismo no cesa de incitarme, queriendo arrastrarme a la perdición, deseando arrancar de mí el último vestigio de existencia. Sin embargo mis lágrimas no pueden borrar el dolor y el tormento seguirá hiriendo mi corazón.
No creo ser tan fuerte como para resistir más esta detestable situación, debo decidirme y dar este último paso y perderme en el silencio de la muerte, descansando así de todas las cosas que carecen de sentido, olvidando entonces para siempre este único recuerdo.

He intentado dar el paso pero algo me ha detenido, al sentirse vencedor el abismo a callado su voz y un silencio gigantesco se ha apoderado de la escena. Este silencio es tan denso que puedo verlo y palparlo, es tan fuerte que pareciera que nunca hubiese conocido sonido alguno, es tan sublime que me ha permitido ver en mi interior.
Hay algo en mí aparte de un simple recuerdo, son mis sueños que se han fusionado con los tuyos, es la ilusión que aunque débil ha sobrevivido desde el momento en que me dejaste, resguardada entre las heridas de mi alma, oculta para que yo mismo en mi momento de sufrimiento no pudiese lastimarla.
Ahora entiendo, era ella quien no quería que te olvidara, era ella quien luchaba aunque la tristeza vehemente hubiese tomado el control, era ella quien resistía esperando a que yo pudiera observarla. Eras tú, era tu amor viviendo más allá de las evocaciones.
La vida aún carece de significado, la realidad aún parece no ser mi realidad, pero he decidido no morir, aunque la oscuridad y el sufrimiento sigan buscando mi caída. Una nueva razón para existir me ha sido mostrada y en el glorioso silencio en que he sido rescatado, mantendré tu silueta, mantendré tu sonrisa, tu voz y tu mirada, mantendré esta ilusión que alumbrará mi camino, aunque la noche obstinada se niegue a dejarme, seguiré avanzando sin que una lágrima más sea derramada.